Cómo ganar la batalla a las hemorroides

hemorroidesCuando los vasos sanguineos próximos al ano (las venas y arterias hemorroidales) se dilatan dan lugar a las hemorroides, más conocidas como almorranas. Podemos decir, por tanto, que se trata de un problema de circulación de la sangre (similar a las varices).

Distinguimos dos tipos de hemorroides, las internas, que son las que se sitúan por encima del conducto anal y se encuentran cubiertas por mucosa, por lo que no se visualizan en una inspección externa de la zona; y las externas, que son las que mas comúnmente podemos ver, al situarse por debajo de la unión anorrectal y estar recubiertas de piel.

¿Por qué se producen?

Este sistema venoso que hemos descrito carece de válvulas que faciliten el retorno de la sangre, por ello, el hecho de estar de pie aumenta considerablemente su presión, y por tanto, predispone a la enfermedad hemorroidal. Dicho de otra forma, todos podemos tener en algún momento de nuestra vida síntomas relacionados con las hemorroides.

Sin embargo, hay algunas causas que favorecen su presencia en unas personas más que en otras, la mayoría de ellas relacionadas directamente con malos hábitos de vida: alimentación inadecuada, sedentarismo.



Entre las más importantes que conviene vigilar están:

  • El estreñimiento y los malos hábitos a la hora de defecar (permanecer mucho tiempo sentados en la taza o hacer mucha presión o esfuerzo para defecar).
  • Que padres 0 abuelos las hayan padecido previamente.
  • La obesidad, al aumentar el volumen abdominal, también supone una compresión del plexo y puede ser causante de la aparición de hemorroides.